viernes, 7 de noviembre de 2014

Re pensando la democracia.

-¡Agarraron a José Luis Abarca y a su vieja María de los Ángeles Pineda Villa A(La Yuyis), en Iztapalapa (de donde son Los Ángeles Azules)! ¡Vaya manera de iniciar un martes!, estas son buenas noticias y no chingaderas. Esta singular pareja que se había caracterizado hasta hace algunas semanas en su pueblo, Iguala, por su espíritu “chambeador”; por andar siempre muy bañados y arreglados; y por tener una casa con una fachada similar a la del Centro de Readaptación Social del Altiplano No 1, hoy es reconocida por “ser la culpable” de la desaparición del los normalistas de Ayotzinapa. La entrecomillada viene a colación ya que esta culpabilidad no la ha determinado un juez, sino únicamente es percepción popular.

 Hoy El Pepe y La Yuyis, son más odiados que Arjen Robben y Pedro Proenca el 29 de junio, (El holandés del clavado y el árbitro que marcó el penalti, en el partido donde la selección Holandesa eliminó a la Mexicana), las imágenes que aparecen en televisión sobre sus bienes (los del Pepe y la Yuyis), su forma de vestir y su forma de desenvolverse, resultan ofensivas. Tomando en cuenta que Abarca y su esposa, tienen algún grado de culpabilidad en la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y que La Yuyis era “La Gallina” para ser candidata a la Presidencia Municipal de Iguala en las próximas elecciones en el 2015, me quedan claras dos cosas, la primera es que el ex alcalde y su vieja son unos “hijos de la chingada” (término coloquial con el que se conoce a los psicópatas) y que los mecanismos que lo llevaron a la presidencia municipal, están muy mal.

Nadie en su sano juicio votaría hoy para Presidente Municipal de Iguala por José Luis Abarca, creo que a ese ya no lo votan ni para supervisor de intendencia en unidad habitacional alguna, pero el 21 de Julio del 2012, Abarca ganó las elecciones con cerca de 21 mil votos, su más cercano competidor tuvo menos de 15 mil, ¡la diferencia fue enorme! Por todo lo que ahora se sabe sobre el alcalde de marras; relaciones con grupos delictivos, riqueza económica, dispendio durante su gestión y maldad patológica, psicopatía pues, (solo así se entiende lo sucedido el 26 de septiembre); me resulta increíble que un tipo con esas características haya llegado al puesto público que tuvo. Muchísimas empresas tanto del sector público como del privado, evalúan a sus candidatos para puestos claves de una forma que puede rayar en paranoica. Se evalúan sus conocimientos para la parte operativa; su nivel socio-económico, para saber:
 a) si no la van a regar en eventos sociales
 b) si no se van a marear en el nuevo ladrillo
 c) si la esposa(o) tampoco es motivo de preocupación en los puntos anteriores
 d) si la lana que va a ganar es la adecuada (así como se lee)

 Para rematar, vienen los exámenes psicométricos, esos de las preguntas tan sensatas como: “Si ve que en un lago se están ahogando, un niño negro, un zurdo blanco y un ciego pelirrojo, ¿a cuál salvaría de los tres?”

Estos últimos exámenes, los de las preguntas raras se llaman, o les pusieron, exámenes psicométricos, sirven según los especialistas para conocer mañas, rollos, fobias, filias y patologías psicológicas. Son a fin de cuentas procesos científicos para determinar a quién se le va a otorgar un empleo o un cargo tomando también en cuenta su parte psicológica.

 En el caso de una Presidencia Municipal, quien recibe el cargo, recibe con este, acceso ilimitado a las arcas del municipio y al monopolio del uso de la violencia a través de la policía municipal. ¿En donde más si no en este tipo de trabajos es imperativo que las personas que los realicen no sufran, o sufran los menores, trastornos psicológicos posibles? ¿En donde más deben tomarse las mayores precauciones para que los trastornos psicológicos de unos no afecten a cientos de miles de personas?

En lugar de procesos científicos para determinar quién puede, o no, acceder a un empleo de esta índole se recurre a una herramienta llamada “Democracia” (sí así con D mayúscula que denota que es lo más importante en la sociedad actual) que no es sino una suerte de concurso de popularidad entre diferentes “apaches” que se quieren quedar con la chamba. La singularidad del concurso de marras, es que quienes van a votar por ellos, los “electores”, en su mayoría jamás los han visto en persona, en su mayoría no terminaron la secundaria y en su mayoría (en el caso de Iguala) viven en situación de pobreza, el mayor referente que tendrán sobre los concursantes, son sus “auto-guayabazos” y “promesas en actos públicos”. ¿Que capacidad de análisis se puede esperar del electorado cuando la base se encuentra en tan deplorables condiciones?

La tragedia de los estudiantes de Ayotzinapa, no es más que el resultado de un patético y aberrante sistema de evaluación de candidatos para cargos delicadísimos. Se entiende que en el Siglo V, A.C., al no haber internet, televisión, vamos, ya ni radio! la idea de que los gobernantes fueran elegidos por “la mesa que más aplauda”, no era tan descabellada. Hoy seguir pensando que esta herramienta es la adecuada para designar a quien va a ocupar cargos tan delicados del “Servicio Público” (sobre todo en sociedades sin educación), se me hace un despropósito. Creo es hora de jubilar a esa vieja decrépita, Doña Demo, y utilizar; los conocimientos, herramientas y tecnologías que se tienen a la mano; para que tragedias como la sucedida en Ayotzinapa no se vuelvan a repetir.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Yo no soy 132

Muy romántica la idea de jóvenes universitarios tanto de instituciones públicas como privadas marchando codo a codo (y ahora si son mucho más que dos), manifestándose en la marcha que ellos denominaron “Yo soy 132”. Miles de estudiantes unidos gritando consignas contra… TELEVISA Y EL PRI??? Seguramente si una marcha similar se hubiera dado cuando yo rondaba los 20 años y luchaba con pasar cada cuatrimestre de la carrera de ingeniería mecánica en la UAM Azcapotzalco, me hubiera deslindado de mis estudios y en chinga me hubiera ido a una cantina a comer con los cuates del mismo dolor (ingeniería mecánica) y nos hubiéramos puesto de acuerdo como nos íbamos a tan mentada marcha con el único afán de conocer a viejas de la Anahuac, del Tec y de la Ibero, porque estaban y creo siguen estando, muy buenas. No creo que el motivo para la asistencia de marcha alguna tenga mayor peso que el que acabo de mencionar. Tengo la certeza de que aunque esta (la marcha) hubiera sido para apoyar al obispo de México o al abad de la basílica de Guadalupe en sus fechorías teniendo la certeza de la asistencia de bellas estudiantes de tan prestigiosas instituciones, ahí hubiera estado. Hoy 23 de mayo del 2012, a más de 30 años de aquellas épocas (cuando rondaba los 20s), si por algo hubiera ido a esta nueva marcha hubiera sido para convivir y echar desmadre con cuates y después de leer carteles y oír las consignas que externan los manifestantes que hoy marchan me queda clarísimo que mi razón para asistir es por mucho, más sensata que la de muchos de los que hoy, a golpe de “huaraches de diseñador”, se apersonaron. Al parecer lo que une a “los universitarios” y comparsas que los acompañan es el odio a Televisa, una empresa cuyo único fin es HACER DINERO; no es decir la verdad, no es fomentar la cultura, no es velar por la sociedad mexicana es solo HACER DINERO para sus dueños y accionistas; y el odio al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto porque representa “lo peor” de la “historia moderna mexicana”. No me considero apartidista, soy un anti-partidista recalcitrante pero creo que tan válido o reprobable es el apoyo de televisa (si lo hay) a Enrique Peña Nieto, como la postura de La Jornada y otros medios de menos monta hacia AMLO. La incongruencia radica en pretender que una empresa en este caso Televisa, deba supeditarse a lo que un grupo de estudiantes berrinchudos piden. Imaginemos que tenemos una “tiendita” y lo que mejor se vende son unos productos muy pinches “para algunos”, imaginemos que estos productos “pinches” nos dejan una muy buena lana e imaginemos finalmente que una turba de estudiantes de universidades llegan a nuestro changarro a exigir dejemos de vender esos productos y vendamos los que ellos consideran “buenos” aunque no se vendan. Nadie en su sano juicio apoyaría a los estudiantes por muy “universitarios” que fueran. Lo que percibo es un berrinche de los chavos de la Ibero porque los llamaron acarreados y esta marcha no es más que una pataleta de niños consentidos a la que se adhirieron muchos despistados, una marcha que atenta contra la vialidad de esta ciudad y que en nada es diferente a las organizadas por el SME, por los de la CNTE y demás organizaciones con ganas de joder. Yo me deslindo de este movimiento y creo y me adhiero al nuevo “Yo NO soy 132” en el que mejor protestaré contra los Bancos y demás instituciones financieras que son unos “ladrones”.

lunes, 9 de enero de 2012

Por que no voto?

Las épocas de elecciones para mí implican afilar argumentos contra tirios y troyanos, en estas épocas, representados de forma gallarda y muy cívica por todos aquellos que creen que el votar les permite elegir al mejor candidato; ya sea para gobernar en el caso de presidentes municipales, gobernadores y/o presidente del país; o para representarlos en el caso de que las elecciones sean de diputados o senadores y no paran ahí, consideran el votar no como un derecho o privilegio, sino como una obligación de cualquier pendejo con credencial del IFE.

De los muchos años que he vivido en este país y sobre todo, de los que tengo memoria no hay un solo gobernante o representante que haya sido digno de que me levantara de mi cama en un día cualquiera con el afán de poner una cruz en una boleta. No hay uno solo que mereciera minutos de mi tiempo para “favorecerlo” con mi voto. Por naturaleza desconfío de cualquier persona que pretenda gobernar o representar a otras a través de la auto-promoción, la auto-promoción se me hace la forma más grosera de la soberbia, sigo creyendo que la forma más elegante de esta, es la humildad.

Sería ir contra mis principios “favorecer” a alguien de quien tengo la certeza que lo que lo mueve a auto-promocionarse para gobernar o para representarme no es más que el más puro y grotesco espíritu megalómano aunado a una ambición enferma de poder y dinero. Todo aquel que diga que es capaz de cambiar al país no es, para mí, más que un imbécil o un ojete mentiroso. La historia valida mi dicho, cuantos años el PAN, bajo el muy cómodo manto de la oposición, prometió un cambio para bien si llegaba algún día al poder?, tantos años de cacarear esta posibilidad para que llegara un imbécil “bien intencionado”, pero muy pendejo, para que se corroborara que prometer no empobrece, cumplir es lo que está cabrón. El PAN es solo un ejemplo a nivel federal, pero no ha habido gobernador o presidente municipal en este país que haya sido un parte aguas y todos por igual salen enriquecidos a niveles exorbitantes.

Otro de los argumentos a los que me enfrento es al “si no votas no te quejes”, un argumento que se me hace por demás estúpido. Las únicas veces que no me quejo de forma muy abierta es cuando soy invitado. Si voy a un restaurant aunque no haya sugerido el menú, si no me gusta por lo que PAGUÉ, lo critico y externo mi opinión como mejor me parezca. Esto mismo funciona a mi muy humilde entender (soy soberbio pero elegante), en la democracia, los que votan no son los únicos que pueden quejarse o criticar, sino todo aquel que pague por los servicios recibidos.
Al año todos los mexicanos le caemos con una muy buena lana que se destina para pagarle a los representantes y gobernantes, la gran parte de lo que compramos trae un 15% endilgado al precio, además de eso, por cada peso ganado dentro de la economía formal, que es a la que pertenezco, aporto un porcentaje al pago de sueldos, salarios y servicios que el gobierno, ya sea federal, estatal o municipal ofrece.

Es por demás estúpido establecer que solo quién vota puede criticar o quejarse.
La última postura es la muy ñoña de “si quieres que el país cambie, has tu parte, vota”, esta postura generalmente la enarbolan grupos pertenecientes a corrientes new age, lectores de Paulo Coelho o personas que aún no se dan cuenta que en muchas ocasiones, la mayor parte, el ser humano es IMPOTENTE ante circunstancias. Personas que creen que la frase “querer es poder” es una verdad divina, aquellas que creen que “cada quien es el arquitecto de su propio destino” y que si un cabrón con una discapacidad física tuvo un logro, nadie debe quejarse y cualquiera puede llegar a alturas insospechadas.

Infinidad de gente que aún no adiciona las palabras; resignación y/o aceptación; a su diccionario y vive en la FRUSTRACIÓN, eso sí, “echándole ganas”.

Para mi las elecciones no son más que una válvula de escape que utiliza el sistema (PAN, PRI, PRD y demás rateros que los acompañan) para que la sociedad no se sienta excluida de sus trastupijes, las votaciones en el mejor de los casos son para elegir por quien quiere cada uno ser chingado.

El teatro para esta válvula cuesta miles de millones de pesos a los mexicanos, no a gran parte de los políticos que no pagan impuestos, en la parte económica y en la parte cotidiana una chinga para soportar spots, entrevistas, debates y demás parafernalia que yo prefiriera salieran viejas buenotas o buenas películas.

Cáspita… la anterior no fue la última, hay quienes me han sugerido el voto nulo… no entiendo algo tan pendejo como asistir a una comida en la que el menú es malísimo, implica trabajo el llegar y a nadie le importa si vas o no solo para decir “solo vengo a decirle que su menú está muy pinche y por eso no voy a comer, sólo vine a mostrar … algo.”

Ante este panorama que he vislumbrado, alguien cree que voy a salir a votar? Vayan todos aquellos que difieran de mi postura y decidan por mí, que para el caso, he visto ha sido lo mismo.

martes, 3 de enero de 2012

Un Escritor Famoso

Ahora que ya soy un escritor consumado, y con esto me refiero a que tengo un libro escrito, editado, publicado, a la venta al público (en la Gandhi, no en cualquiera) y con algunos ejemplares vendidos (creo que ya llevo 6) me doy cuenta que a diferencia de muchos de mis colegas que escriben por razones tan extrañas para mi como son: una necesidad inata; escribo para manifestarme o para dejar huella o hasta "para dejar el mundo un poco mejor de como lo encontré", la cuál se me hace tan mamona como soberbia, yo escribí para volverme un escritor famoso.

Mi idea de un "escritor famoso" es un hombre (las mujeres no embonan mucho en esta concepción), que no hace ni madres, que siempre está acompañado de bellas mujeres y en círulos sociales muy altos, que viste como le dá la gana, que se despierta con el único afán de un buen café y leer periódicos y que se le requiere constantemente para OPINAR.

Pocas preguntas engrandecen más al ego del ser humano como lo son las que empiezan con el delicioso "Usted que opina de.....?", los escritores famosos son los mejores opinadores, a diferencia de casi todos los deportistas que por la naturaleza de su oficio se concentran más en el físico que en el intelecto, dando como resultado que generalmente opinen puras pendejadas, de casi todos los políticos que cuando opinan sea de forma pulcra o vulgar nadie les cree o de casi todos los actores y actrices, que llegaron antes que la mayoría de los mortales a la repartición de la belleza pero por madrugar para esta fila, llegaron muy tarde a la del intelecto, los escritores somos los mejores opinadores.

De una u otra forma, el escritor es por naturaleza, un lector (este paréntesis es para manifestar mi certeza de que Enriquito Peña Nieto, no escribió el libro que se anda endilgando), algo que se desarrolla a través de la lectura es el manejo pulcro del lenguaje y un mayor vocabulario, esto no se debe a que los escritores seamos muy pulcros al escribir, sino porque los pinches correctores de estilo, nos quitan el estilo "pinche" para dejar la obra en un estilo "pulcro", dando como resutlado que lo que leemos es generalmente "pulcro". Y cuando opinamos lo hacemos de la misma forma y con un vocabulario por decir lo menos, "florido".

Existe una última característica indispensable para ser un "escritor-opinador" famoso, la MEGALOMANÍA, si no se cuenta con esta, uno no pasará de ser un ente etéreo, como Patrick Suskind, un cabrón que nadie conoce, un cabrón del cuál solo se conocen los libros. Pero a mi hay dos cosas que me sobran de buena manera, el índice de grasa corporal, y la megalomanía.

El día de hoy me encuentro en un punto intermedio, ya; escribí, se edito, se publicó y está a la venta, "Contra el "Hubiera", sólo el "Ya Ni Modo", libro de mi autoría. Soy por estos hechos, "Un Escritor", pero falta la parte que para mí será la más divertida, "La Fama".

Como se accede a la fama? Existen varias formas, desde secuestrar un avión hasta matar a una estrella de Rock, sin embargo , estrategias que no lo lleven a uno a la cárel son pocas. La principal es a través de medios tanto electrónicos como impresos buscando entrevistas. Con muy pocos contáctos en medios me dí a la tarea de buscar una agencia de relaciones públicas que me ayude en mi afán. Ayer la encontré, por la bicoca de 240 mil pesos me garantizan ser una figura pública en 6 meses. La fama se puede comprar, aunque aparte de los 240 mil morlacos debo transformarme en un experto en algo, ahora mi misión es conseguir 240 mil pesos y presentarme, que no ser, como un experto en algo. En que chingaos podré presentarme como un experto?

EUREKA!!! Ya sé en que... En que lo seré... será descubierto en mi próxima entrada.

viernes, 11 de febrero de 2011

El Gran Publicista

    La honorabilidad de Fernández Noroña nunca ha estado en tela de juicio, es claro que no la tiene, el alcoholismo de Felipe Calderón no es más que un chisme, siendo un consumidor fuerte de alcohol (yo) y con amigotes que comparten mi afición sé reconocer a quien anda borracho, crudo o credo (estado etílico que se logra cuando no se duerme lo suficiente para llegar a la cruda ni tan poco como para seguir pedo). Nunca he visto a Felipe Calderón en ninguno de los estados antes mencionados, ni en persona, cuando asistía a las Corridas de Toros (el, yo sigo asistiendo) ni en entrevista, discurso, inauguración o recepción alguna que haya sido televisada. Como Presidente de México, Don Felipe no ha sido ni mejor ni peor que ninguno de sus antecesores, para expresar esta aseveración no me puedo basar en otra cosa que no sea mi percepción, los indicadores económicos, estadísticas y cifras, pueden decir "misa" la realidad es contundente. Seguimos siendo un país donde la "injusticia divina" prevalece sobre la utopía social de la igualdad.

    Para completar el elenco de esta tragi-comedia tenemos a Carmen Aristegui una periodista que como todos los periodistas, tiene su nivel de confiabilidad , para algunos tiene mucho y para otros es casi nulo, Yo me sitúo en un punto medio entre ambos contingentes.

    Ahora entremos en el mundo interesante de las hipótesis ante la necesidad de saber el motivo que movió al diputado a poner la manta en la Cámara de Diputados, acto que es el detonante de esta "Tragedia Sheakespiriana" sin muertos.

    1ª Hipótesis

Salvar a México de ser llevado a las oscuras cavernas de la ingobernabilidad al estar a merced de las decisiones de un dipsómano. Si esta hipótesis fuera cierta, me queda clarísimo que aparte de vulgar, Fernández Noroña sería un pendejazo. No hay forma de que por una manta Felipe Calderón tuviera que dejar la Presidencia de la República.

2ª Hipótesis

Desenmascarar a un enfermo alcohólico sin ninguna intención ulterior que "balconearlo" por mala leche (la mala leche de Noroña, no de Calderón). Para lograr este desenmascaramiento una manta es tan inútil como las oraciones por la salud de los enfermos, para un desenmascaramiento contundente se necesitan pruebas "duras", un vestido con el semen de un presidente pudiera servir, Bill Clinton lo puede confirmar.

3ª Hipótesis

"Branding" (Anglicismo empleado en mercadotecnia que hace referencia al proceso de hacer y construir una marca  mediante la administración estratégica del conjunto total de activos vinculados en forma directa o indirecta al nombre y/o símbolo (icono) que identifican a la marca influyendo en el valor de la marca, tanto para el cliente como para la empresa propietaria de la marca.), en este caso, la marca es Gerardo Fernández Noroña y el mismo es el dueño de esta.

¿Qué se logra al posicionar una marca?... sin adentrarme mucho en los intrincados vericuetos de la mercadotecnia resumo… DINERO, y en este caso también PODER.

¿Cuál es el "mercado objetivo" de la marca Fernández Noroña?, millones de Mexicanos que por ignorancia, hartazgo y decepción se solidarizan con cualquiera que atente contra quienes ellos creen son los causantes de sus males, nadie es más popular en la escuela que el que le rompe la madre al que le ha roto la madre a los "chiquitos", no importa si se la rompe "derecho", la cuestión es que se la rompa.

¿Para qué quiere Fernández Noroña, posicionamiento de marca y reconocimiento?, la pregunta puede sonar necia y lo es, seguir gozando; del fuero, del sueldazo que percibe, de las prerrogativas de su posición y de la fama (que a tantas mujeres atrae); todas estas son razones suficientes ante las cuales "el fin justifica los medios".

Felipe Calderón no pierde ni gana nada, seguirá siendo el Preciso, Aristegui gana posicionamiento como "periodista que no se calla" (no importa si lo que dice son pendejadas o perlas de sabiduría, ella no se queda callada), aunque por el otro lado pierde una chamba que ahora que están tan escasas esto la debe tener preocupada.

Fernández Noroña… ese, merece el premio al mejor publicista del año, ningún espectacular urbano, ningún anuncio de radio o televisión ha dado tanto de que hablar como una manta de 1.6 por 3 metros cuyo costo no debe ser mayor de lo que yo me gasto en whisky al mes.

    Carmen Aristegui recibió su comisión o tajada en especie, en este caso, en fama y posicionamiento, "Carmen no se calla nada".

    

viernes, 21 de enero de 2011

Torear y otras maldades

Confieso que si algo envidio es el talento y la inteligencia, y este texto de Don Mario.. me ha hecho envidiarlo mucho más.. Que ganas de haber escrito esto!!!

Torear y otras maldades - Mario Vargas Llosa

Los enemigos de la Tauromaquia se equivocan creyendo que la fiesta de los toros es un puro ejercicio de maldad en el que unas masas irracionales vuelcan un odio atávico contra la bestia. En verdad, detrás de la Fiesta, hay un culto amoroso y dedicado en el que el toro es el rey, el ganado de lidia existe porque existen las corridas y no al revés, si la fiesta desaparece, inevitablemente desaparecerán con ella todas las ganaderías de toros bravos, y estos en vez de llevar en adelante la bonancible vida vegetativa, deglutiendo yerbas en las dehesas y apartando a las moscas con el rabo que les desean los abolicionistas, pasarán a la simple inexistencia; y me atrevo a suponer que si se les dejara de elección entre ser un toro de lidia o no ser, es muy posible que los espléndidos cuadrúpedos, emblema de la energía vital desde la civilización cretense, elegirían ser lo que son ahora en vez de ser nada.

Si los abolicionistas visitaran una finca de ganado de lidia, se quedarían impresionados al ver los infinitos cuidados, el esmero, y el desmedido esfuerzo, para no hablar del coste material que significa criar a un toro bravo desde que está en el vientre de su madre hasta que sale a la plaza y de la libertad y privilegios que goza. Por eso, aunque a algunos les parezca paradójico, solo en los países taurinos, como España, Francia, México, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Portugal, se ama los toros con pasión, por eso existen estas ganaderías que con matices que tienen que ver con la tradición y las costumbres locales, constituyen toda un cultura que ha creado y cultiva con inmensa dedicación y acendrado amor una variedad de animales sin cuya existencia, una muy significativa parte de la obra de un García Lorca, un Hemingway, un Goya, un Picasso, para citar solo a cuatro de la larguísima estirpe de artistas de todos los géneros para los que la fiesta ha sido fuente de inspiración de creaciones maestras, quedaría bastante empobrecida.

¿Es más grave en términos morales la violencia que puede derivar de razones estéticas y artísticas que la que dimana del placer ventral?, me lo pregunto después de leer un impresionante artículo de Albert Boadella (ABC 18-4-04) acusando de fariseos a quienes horrorizados por las crueldades taurinas piden que se cierren las plazas, y que no tienen empacho sin embargo en atragantarse de sabrosas butifarras catalanas. ¿Que requiere la elaboración de la cualidad de esta exquisita delicatessen mediterránea?, que dos millones de cerdos vivan toda su vida en apenas dos metros cuadrados, mientras intentan encumbrar constantemente su patas sobre unas rejas por las que fluyen sus excrementos, su único movimiento posible, se reduce a inclinar ligeramente la cabeza para comer pienso, ya que el transporte al matadero se efectúa en idénticas condiciones.

No solo los cerdos son brutalmente torturados para satisfacer el caprichoso paladar de los humanos, prácticamente no hay animal comestible que a fin de aumentar el apetito y el goce del comensal, no sea sometido sin que a nadie parezca importarle mucho, a una barroca diversidad de suplicios y atrocidades, desde el hígado artificialmente hinchado de las aves para producir el sedoso paté, hasta las langostas y los camarones que son echados vivos al agua hirviendo porque al parecer, el espasmo agónico final que experimentan achicharrándose condimenta su carne con un plus especial, y los cangrejos a los que se amputa una pata al nacer para que la otra se deforme y agigante y ofrezca más alimento al refinado degustador.

Qué decir de la caza y de la pesca, deportes tan extendidos como prestigiosos en los cinco continentes; es verdad que en los países anglosajones, hay periódicas campañas contra la caza del zorro, animal que es despanzurrado por millares en cada estación apenas se levanta la veda por el puro placer del cazador de matar a balazos un animal cuya carne no se va a comer y con cuya piel no se va a abrigar, pero también se cierto que si su reproducción no fuera de algún modo contenida dentro de ciertos límites, terminaría provocando verdaderas catástrofes ecológicas. Y en cuanto a la pesca, actividad que hasta ahora que yo sepa, con la sola excepción de la caza de ballenas, no ha movilizado en su contra a los militantes del frente de defensa animal ni a los pacifistas a ultranza. Recomiendo a los amantes de literatura sádica y sobre todo a los practicantes del sadismo, leer un artículo donde Luis María Ansón ("La pesca recreativa y las corridas de toros", "La Razón" 28-11-2004 ) describe los pormenores de la pesca del lucio en un río que caracolea entre las montañas suizas. Aunque es diferente, no corre la sangre, la operación es de un refinamiento en el ejercicio de la crueldad que pone los pelos de punta, sobre todo al final de la larga agonía cuando el pez, con el paladar ya destrozado por el anzuelo de triple punta, va muriendo asfixiado con los ojos saltados y atónitos entre coletazos que se apagan en cámara lenta.

Mal de muchos consuelo de tontos, no estoy tratando de demostrar nada con estos ejemplos que se podrían alargar hasta el infinito, sino diciendo que si se trata de poner un punto final a la violencia que los seres humanos infringen al mundo animal para alimentarse, vestirse, divertirse y gozar, ideal perfectamente legítimo, sin duda sano y generoso, ofrece tremebundas consecuencias, habrá que hacerlo de manera definitiva e integral, sin excepciones y a la vez sacrificando al mismo tiempo los toros y los zoológicos y por supuesto los placeres gastronómicos especialmente los carnívoros y las pieles, y todas las prendas de vestir y utensilios, objetos de cuero, piel y pelambreras y hasta las campañas de erradicación de ciertas especies, de insectos y alimañas. ¿Qué culpa puede tener el anopheles hembra de transmitir el paludismo, la rata la peste bubónica y el murciélago la rabia?, ¿se extermina acaso a los humanos portadores del sida, la sífilis o del contagioso catarro?, mejor que el mundo alcance esa utópica perfección en la que hombres y animales gozaran de los mismos derechos y privilegios, aunque claro está no de los mismos deberes, porque nadie hará entender a un tigre hambriento o a una serpiente malhumorada que se ha prohibido por la moral y por las leyes madrugarse a un bípedo o fulminarlo de un picotazo. Mientras no se materialice está utopía, seguiré defendiendo las corridas de toros por lo bellas y emocionantes que pueden ser, sin por supuesto, tratar de arrastrar a ellas a nadie que las rechace porque se aburre, o porque la violencia y la sangre que en ellas corre le repugna.

A mi me repugnan también pues soy una persona más bien pacífica, y creo que le ocurre a la inmensa mayoría de los aficionados, lo que nos conmueve y embeleza en una buena corrida, es justamente que la fascinante combinación de gracia y sabiduría, arrojo e inspiración de un torero y la bravura, nobleza y elegancia de un toro bravo, consiguen en una buena faena, en esa misteriosa complicidad que los encadena, eclipsar todo el dolor y el riesgo invertidos en ella, creando unas imágenes que participan al mismo tiempo de la integridad de la música y del movimiento de la danza, la plasticidad pictórica del arte y la profundidad efímera de un espectáculo teatral. Algo que tiene de rito e improvisación, y que se carga en un momento dado de religiosidad, de mito y de un simbolismo que representa la condición humana, ese misterio de que está hecha esta vida nuestra, que existe solo gracias a su contrapartida que es la muerte.

Las corridas de toros nos recuerdan dentro del hechizo en que nos sumen las buenas tardes, lo precaria que es la existencia y como gracias a esta frágil y perecedera naturaleza que es la suya, puede ser incomparablemente maravillosa.

Mario Vargas Llosa.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La Pesadilla del Teólogo... (realmente es La Pesadilla del Cura)

Este cuento es autoría de Bretrand Russell... pero siempre lo distribuyo por estas fechas... espero lo disfruten...


Bertrand Russell



El eminente teólogo doctor Thaddeus soñó que estaba muerto y se dirigía al cielo. Sus estudios le habían preparado y no tuvo ninguna dificultad para encontrar el camino. Llamó a la puerta del cielo y se encontró con un escrutinio más meticuloso de lo que esperaba.
-Solicito la admisión -explicó- porque he sido un hombre de biien y he dedicado mi vida a la gloria de Dios.
-¿Hombre? -dijo el portero-. ¿Qué es eso? Y ¿cómo es posible que una criatura tan ridícula como tú haga algo para promover la gloria de nadie?

El doctor Thaddeus se quedó perplejo.

-No es posible que desconozcas al hombre. Debes saber que el hombre es la obra suprema del Creador.
-Lamento herir tus sentimientos -dijo el portero-, pero lo que dices es nuevo para mí. Dudo que nadie de los que estamos aquí haya oído jamás hablar de esa cosa que llamas "hombre". Sin embargo, puesto que pareces afligido, tendrás la oportunidad de consultar a nuestro bibliotecario.

El bibliotecario, un ser globular con mil ojos y una boca, bajó algunos de sus ojos hacia el doctor Thaddeus.

-¿Qué es eso? -le preguntó al portero.
-Eso dice ser miembro de una especie llamada "hombre" que vive en un lugar de nombre "Tierra". Tiene la curiosa idea de que alguien se interesa especialmente por ese lugar y esta especie. Pensé que quizá podrías ilustrarle.
-Bueno -dijo amablemente el bibliotecario al teólogo-, tal vez puedas decirme dónde está ese sitio que llamas "Tierra".
-Forma parte del Sistema Solar.
-¿Y qué es el Sistema Solar? -preguntó el bibliotecario.
-Pues.. -replicó el teólogo- mi campo era el conocimiento sagrado y lo que preguntas pertenece al conocimiento profano. No obstante, he aprendido lo suficiente de mis amigos astrónomos para poder decirte que el sistema solar forma parte de la Vía Láctea.
-¿Y qué es la Vía Láctea? -preguntó el bibliotecario.
-Es una de las galaxias, de las que, según me han dicho, existen unos cien millones.
-Bueno, bueno -dijo el bibliotecario-. No esperarás que recuerde una entre un número tan elevado. Pero sí recuerdo haber oído antes la palabra "galaxia". De hecho, creo que uno de nuestros bibliotecarios auxiliares está especializado en galaxias. Llamémosle y veamos si puede ayudarnos.

Poco después se presentó el bibliotecario auxiliar galáctico, que tenía la forma de un dodecaedro. Era evidente que en otro tiempo su superficie había sido brillante, pero el polvo de los estantes le había vuelto mortecino y opaco. El bibliotecario le dijo que el doctor Thaddeus, al esforzarse por explicar su origen, había mencionado las galaxias, y confiaban en que sería posible obtener información al respecto en la sección galáctica de la biblioteca.

-Bueno, -dijo el bibliotecario auxiliar-, supongo que sería posible con el tiempo, pero como hay cien millones galaxias y a cada una le corresponde un volumen determinado. ¿Cuál desea esta extraña molécula?
-Es la galaxia llamada Vía Láctea -dijo titubeante el doctor Thaddeus.
-De acuerdo -concluyó el bibliotecario auxiliar-. Lo encontraré, si es que puedo.

Unas tres semanas después regresó y dijo que el fichero extraordinariamente eficaz de la sección galáctica le había permitido localizar la galaxia como la número QX 321.762.

-Hemos empleado a los cinco mil funcionarios de la sección galáctica en esta investigación. ¿Desea ver al funcionario encargado especialmente de la galaxia en cuestión?

Llamaron al funcionario, que resultó ser un octaedro con un ojo en cada superficie y una boca en una de ellas. Estaba sorprendido y deslumbrado al verse en una región tan brillante, lejos del umbrío limbo de sus estanterías. Se sobrepuso y preguntó con timidez:

-¿Qué desean saber acerca de una galaxia?

El doctor Thaddeus se lo explicó:

-Quiero informarme sobre el Sistema Solar, una serie de cuerpos celestes que giran alrededor de una de las estrellas de su galaxia. La estrella en cuestión se llama "Sol".
-Hum -dijo el bibliotecario de la Vía Láctea-. Ha sido bastante difícil encontrar la galaxia precisa, pero encontrar la estrella precisa en la galaxia es mucho más difícil. Sé que hay unos trescientos mil millones de estrellas en la galaxia, pero mis conocimientos no me permiten distinguir una de otra. Creo, sin embargo, que cierta vez la administración pidió la lista completa de los trescientos mil millones de estrellas y sigue guardada en el sótano. Si cree que merece la pena, emplearé a un grupo especial del Otro Lugar para que busquen esa estrella en particular.

Convinieron que, como la cuestión se había planteado y era evidente que el doctor Thaddeus estaba angustiado, siendo en principio interesante que un ser tan rudimentario se presentase de improviso, sería lo mejor que podían hacer.

Varios años después, un tetraedro muy cansado y desalentado se presentó ante el bibliotecario auxiliar galáctico y le dijo:

-Por fin he localizado esa estrella particular sobre la que se han pedido informes, pero no entiendo por qué ha despertado el menor interés. Tiene un gran parecido con muchas otras estrellas de la misma galaxia. Es de tamaño y temperatura medios y está rodeada por otros cuerpos mucho más pequeños llamados "planetas". Tras una minuciosa y microscópica investigación, he descubierto que por lo menos algunos de esos planetas tienen parásitos, y creo que esta cosa que ha solicitado los informes debe de ser uno de ellos.

Al llegar a este punto, el doctor Thaddeus rompió en un apasionado e indignado llanto:

-¿Por qué, decidme, por qué el Creador nos ocultó a los pobres habitantes de la Tierra que no fuimos nosotros quienes le incitaron a crear los Cielos? Durante mi larga vida le he servido con diligencia, creyendo que se fijaría en mis servicios y me recompensaría con dicha eterna. Y ahora parece que ni siquiera tenía conocimiento de mi existencia. Me decís que soy un animalículo infinitesimal en un pequeño cuerpo que gira alrededor de un miembro insignificante de un grupo formado por trescientos mil millones de estrellas, que sólo es uno entre muchos millones de tales grupos. ¡No puedo soportarlo, y ya no me es posible adorar a mi Creador!
-Muy bien -dijo el portero-. Porque no hay ningún Creador que adorar, ya que la ilimitada cavidad del Universo es eterna, nada la creó, y todo lo que ves no ha surgido más que de la combinación aleatoria entre los elementos primordiales. Aunque tú, triste homúnculo, en el Gran Libro de la Naturaleza, debes de ser una insignificante errata, con la que no deberíamos haber perdido ni un ápice de nuestra enorme duración temporal.

En aquel momento se despertó el teólogo.

-El poder de Satán sobre nuestra imaginación, durante el sueño, es aterrador -musitó.